Volver a la galería
El Tiempo - El Eterno Presente - Carta Simbólica N°23 de Autoconocimiento - Trazado Álmico - Nivel Alma
Carta N°23 · ALMA

EL TIEMPO

El Eterno Presente

Cuando el cielo mira a la tierra sin desprecio, y la tierra se eleva sin temor, nace la sabiduría que no necesita imponerse. En la inmensidad de la noche que no acaba, donde el eco de las eras resuena en el viento sideral, el alma despliega sus alas para sostener lo que antes creía inalcanzable. No hay lucha en este vuelo, sino un acuerdo silencioso entre el fuego de las estrellas y el pulso de la roca. Eres el observador soberano que ha comprendido que el tiempo no es una cadena que te arrastra, sino una espiral sagrada que puedes sostener con la misma delicadeza con que el águila acaricia el abismo. En este instante de integración total, descubres que la verdadera libertad nace de habitar tus ciclos con el corazón despierto.

Trabajar con esta carta: Integrar los ciclos del tiempo personal y universal para manifestar una visión superior que trascienda la lucha entre el deseo y la realidad.

Esta obra representa uno de los arquetipos más potentes y universales de la humanidad: la tensión sagrada entre lo celeste y lo telúrico, entre el vuelo de la conciencia y la raíz de la existencia. Bajo un firmamento que bulle con la luz de un origen primordial, el águila desciende no para destruir, sino para tomar el tiempo en sus garras y elevarlo hacia la luz pura. En esta imagen, la serpiente deja de ser una criatura rastrera para revelarse como el símbolo del tiempo eterno —Aion—, ese movimiento circular de la vida que se renueva sin cesar.

La carta nos revela un momento de integración absoluta, similar al proceso de purificación espiritual donde lo bajo se encuentra con lo alto sin miedo ni juicio. El águila, como espíritu volátil, se funde con la serpiente, que representa la materia fija y el tiempo cíclico, creando un eje de equilibrio perfecto. No estamos ante un conflicto de dominación, sino ante el despliegue de una sabiduría que reconoce que el alma completa requiere tanto del ala que vuela como del cuerpo que se enrosca sobre su propia historia. Al habitar este símbolo, el buscador deja de temerle a su pasado o a la finitud de sus días, reconociendo que cada ciclo es un peldaño hacia la unidad estelar.

El Águila Majestuosa

Representa la visión superior, el espíritu que asciende y la claridad mental que permite discernir la verdad detrás de las apariencias. Su plumaje marrón la conecta con la nobleza de la tierra, mientras que sus alas extendidas simbolizan la capacidad de elevarse por encima de las pasiones momentáneas para observar la arquitectura mayor de la vida. Es la conciencia que observa desde lo alto sin negar la raíz.

La Serpiente del Tiempo

A diferencia de las visiones dualistas que la ven como una amenaza, aquí se manifiesta como una sola serpiente que simboliza el tiempo eterno y cíclico. Su forma enroscada alude al movimiento infinito de la vida: nacer, morir y renacer. Al estar en el aire sostenida por el águila, indica que el tiempo ha dejado de ser un peso para convertirse en sabiduría integrada; es la memoria del alma volviéndose ligera y llena de propósito.

El Gran Sol Central y los Anillos de Luz

Situado en el punto focal, este astro abrasador representa el origen de toda voluntad creadora y la fuente de la iluminación definitiva. Los anillos de luz que lo rodean sugieren que la conciencia opera en múltiples dimensiones y que cada ser es una onda en ese océano galáctico. Es la luz que purifica la visión del águila y la piel de la serpiente.

Las Montañas de la Pachamama

Representan la base sólida de la realidad material y la estabilidad del cuerpo físico. La presencia de nubes blancas en su cima sugiere que el mundo terrenal está en constante comunicación con el mundo espiritual. Las montañas son el testimonio de que la iluminación solo es real cuando se manifiesta en la densidad de nuestro territorio diario.

El Cielo Estelar y las Nebulosas

Evocan la inmensidad de lo transpersonal, recordándonos que nuestros procesos internos son parte de una sinfonía cósmica. Los tonos púrpuras sugieren transmutación y el acceso a estados de comprensión profunda donde el ego se disuelve en el asombro ante el universo infinito.

Meditación guiada
Próximamente

Meditación Guiada

Estará disponible próximamente.

Afirmación de la Carta

"Soy el vuelo que sostiene la eternidad; mi espíritu es luz, mi tiempo es sabiduría y mi centro es el eje donde el cielo abraza a la tierra."

El Ritual de Sostener el Ciclo (10 minutos)

Siéntate en calma y visualiza que tus brazos se transforman en las alas de un águila. Imagina que entre tus manos sostienes un círculo de luz que representa tu historia personal y tu tiempo. Mira ese círculo con amor, aceptando cada momento de dolor y alegría. Inhala profundamente y siente cómo elevas ese círculo hacia un sol brillante sobre tu cabeza, transformando el peso del pasado en la levedad de la sabiduría presente.

Escritura del Tiempo Sagrado

Toma un papel y dibuja un espiral. Dentro del espiral, escribe un hábito o una situación de tu pasado que sientas que 'se repite' una y otra vez. Luego, dibuja un par de alas rodeando ese espiral. Al hacerlo, decreta en voz alta: 'Integro mi tiempo, honro mi ciclo y elevo mi vuelo. Ya no soy prisionero de la repetición, soy el creador de mi evolución'.

Preguntas de introspección

La Carta del Vuelo sobre el Tiempo es el recordatorio final de que el águila no es más pura que la serpiente, ni la serpiente más sabia que el águila; solo juntas custodian la totalidad de tu ser. Tienes el poder de habitar los opuestos y convertir tu existencia en una danza de equilibrio dinámico. Al soltar el juicio sobre tus propios ciclos, activas el oro espiritual que nace cuando lo bajo se encuentra con lo alto sin temor. Eres el navegante de las eras y el dueño de tu propio vuelo; el universo entero reconoce tu maestría al ver cómo sostienes tu eternidad con la fuerza de tu luz interior.